GRUPOS DE AYUDA MUTUA
Un GAM o Grupo de Ayuda Mutua es un grupo de personas que:
- Comparten un problema de salud o una situación social común.
- Que se reúnen para hacer alguna cosa para mejorar este problema o esta situación.
- Que se dan apoyo e información en estas reuniones de grupo.
- Que sacan un beneficio personal y/o colectivo y de repercusión social.
Su objetivo es darse apoyo y servicios materiales o emocionales, con el fin de aligerar a la persona afectada, a sus familiares o a sus cuidadores.
Los grupos de ayuda mutua (GAM) son formas asociativas que se sitúan entre la autoatención doméstica y los dispositivos sanitarios institucionalizados. Intentan proporcionar alternativas en determinadas problemáticas a las carencias de los servicios públicos y a las insuficiencias que manifiesta la autoatención doméstica en el actual contexto social.
En VISC ya no son un PROYECTO, pues los iniciamos el 25 de enero de 2012 y es una actividad muy interesante para los afectados por celos patológicos agresivos que no encuentran una ayuda especializada satisfactoria para tratar su problema. Pero también para las parejas de afectados que necesitan un punto de referencia para aprender a enfrentarse al trastorno sin asumir riesgos innecesarios o bien para recibir un apoyo que le respalde y oriente en su decisión de terminar una relación conflictiva.
Por ese motivo y conforme la demanda lo haga necesario, crearemos 3 GAM mixtos con los siguientes perfiles:
A. Personas afectadas (por celos patológicos o por trastorno de personalidad no definido que implique cierta violencia en la relación de pareja)
B. Parejas de la persona afectada
C. Familiares de afectados/as

MÁS INFORMACIÓN ACERCA DE LOS GRUPOS DE AYUDA MUTUA
¿CÓMO FUNCIONAN? Adaptado de Roca F. Villalbí JR, 1991. 4.1.
- Con autonomía. Son independientes de los profesionales. Estos sólo aparecen cuando el grupo lo solicita (p.e., para aportar información sobre algún aspecto de la enfermedad o sobre un nuevo medicamento o para impartir talleres de adquisición de habilidades sobre diabetes, para dinamizar a los grupos en situaciones de crisis, etc.).
- Se caracterizan por ser grupos pequeños (desde 3 a 12 miembros), formados por “iguales” ya que las personas que los forman tienen en común un mismo problema, enfermedad o situación difícil. Las personas se agrupan voluntariamente, deciden la periodicidad y el lugar de reunión (en la casa de algún miembro del grupo, local de la asociación de vecinos, el propio centro de salud u hospital, etc.).
- Los objetivos de los grupos: Es el propio grupo de ayuda mutua quien decide cuáles son sus objetivos; así como lo que quieren hacer, marcan las pautas a seguir y las actividades a realizar. Todo va a depender de los intereses de sus miembros y de sus aspiraciones.
- La participación: Las personas más activas y decididas deben participar en las tareas de organización. Pero hay que tener en cuenta que todos los miembros del grupo han de tomar parte activa en todas las actividades que se haya propuesto el grupo. Es necesario que se repartan y alternen las tareas, aprovechar y desarrollar las habilidades de cada uno, compartir la responsabilidad, promover el contacto entre los miembros del grupo y de esta manera ir desarrollando un ambiente cálido y cooperativo que refuerce la cohesión del grupo, es decir, el sentido de pertenencia a ese grupo y algo muy importante, reforzar la participación activa de cada uno de los componentes.
- Toma de decisiones: Los grupos deben funcionar democráticamente, es importante que cada una de las personas que pertenecen a ese grupo participen a la hora de tomar decisiones. Hay que reflexionar sobre cómo ha de organizarse el grupo, para que pueda seguir su propio funcionamiento. Pero sin perder de vista que hay que favorecer la participación, la comunicación y el contacto personal entre sus miembros. Las personas han tener un espacio dentro del grupo para poder expresar sus sentimientos. Así que la estructura organizativa debe ser flexible y participativa.
- La ayuda del exterior: Los grupos de ayuda mutua necesitan ayuda del exterior en algunos momentos de su vida grupal: — Cuando el grupo de ayuda mutua acaba de empezar. — Cuando se presenta algún problema en el funcionamiento del grupo es importante consultar con personas con experiencia en este tipo de grupos, ya que con algunas orientaciones podría solucionarse. — Cuando se necesite información con relación a algún aspecto de su problema. — Cuando el grupo atraviesa una crisis o cambio debe buscar ayuda exterior, según el tema de que se trate. En todos estos casos puede ser útil buscar ayuda externa al grupo para que éste pueda continuar. Habrá que sopesar cuándo hace falta una ayuda externa y de quién la podemos obtener para que el grupo de ayuda mutua no pierda su equilibrio ni su independencia.
Si tienes interés en formar parte de un GAM de VISC en tu ciudad, escríbenos, dinos si entrarías en un grupo de afectados/as, de parejas de afectados/as o de familiares de afectados/as, para que te tengamos en cuenta y te llamemos cuando haya la demanda suficiente para crearlo.